ESCUELA SUPERIOR POLITÉCNICA DE CHIMBORAZO

Nombre: Andrade Alexander.
Curso: Salud 1.
Materia: Introducción a la Comunicación Académica.
Docente: Aquiles Hervas.
Tema: Carta a los estudiantes novatos.

CARTA N° 1


Estimado Alfredo Pérez Guerrero:

En la carta que usted ha escrito a los jóvenes novatos transmite un gran sentido de motivación por lo que brinda más confianza hacia los novatos y así poder mejorar nuestros aspectos y poder llegar a ser buenas personas.  A respuesta de su carta hacia los estudiantes novatos, esta carta que fue escrita hace más o menos cincuenta años atrás es bastante machista en el tiempo de la actualidad ya que hombres y mujeres gozamos de los mismos deberes y derechos.
Su contexto representa un gran enardecimiento a nosotros como jóvenes que queremos sobresalir en nuestra vida y no quedarnos atrás, para comenzar un nuevo mundo de conocimiento y virtud, aprendiendo nuevos conocimientos, descubrir e investigar nuevas cosas y retos para alcanzar metas muy difíciles.
En nuestra vida de estudiantes novatos siempre debemos encontrar retos fáciles y difíciles en los que debemos de superarlos para alcanzar y superar todos nuestros anhelos.
Al estar en el lugar de donde ahora estamos no fue fácil, al contrario fue difícil estar en el lugar de universitarios, y es por alguna razón, de servir a las demás personas, a mi familia y nación, porque si yo no ayudo a los demás, no serviría de nada estar en este mundo.
Y yo sé que estoy aquí por un propósito, de Dios y de mi familia que están siempre apoyándome y orgullosos de mí, que creen que voy a contribuir con mi país y conmigo mismo. Pero para llegar hacer esto debí dejarlo todo, inclusive mi familia, amigos y mi ciudad, con la esperanza de convertir la universidad en un hogar y un templo de saberes que contribuya con mi instrucción académica, aquí entregaré por completo toda mi responsabilidad y dedicación para el aprendizaje de conocimientos, dejaré todo lo más preciado para mí, que es mi juventud, los mejores años de vida de una persona.
En este templo de saberes comenzare otra vida donde encontraré nuevos amigos, y nuevos padres que son los maestros que nos ayudarán a guiarnos y empaparnos de sus conocimientos, prácticas y experiencias, que nos conducirán por el camino recto de la vida para el beneficio de nuestra nación y de nuestra familia.  Con el anhelo de llegar a cada una de nuestras profesiones para poner en práctica todo nuestro conocimiento y virtudes adquiridas por los docentes, para dejar aunque sea un granito de arena en cada persona y de hacerla feliz, porque la alegría y el agradecimiento de una persona es la mejor paga que uno puede recibir y uno se siente que está ejerciendo, cumpliendo, y haciendo lo que a uno más nos gusta de la profesión que elegimos.




CARTA N° 2

Tema: Carta a los estudiantes novatos.


Estimado Alfredo Pérez Guerrero:

En la carta que usted ha escrito a los jóvenes novatos transmite un gran sentido de motivación por lo que brinda más confianza hacia los novatos y así poder mejorar nuestros aspectos y poder llegar a ser buenas personas.  Su contexto representa un gran enardecimiento a nosotros como jóvenes que queremos sobresalir en nuestra vida y no quedarnos atrás, para comenzar un nuevo mundo de conocimiento y virtud, aprendiendo nuevos conocimientos, descubrir e investigar nuevas cosas y retos para alcanzar metas muy difíciles.
Para esto, para todo esto que, como ves, rebasa el simple aprendizaje de una profesión útil para triunfar o tener éxito en la vida, se requieren elevadas virtudes de inteligencia, de rectitud moral, de abnegación, de nobleza.  La inteligencia, por sí sola, quizá pueda servirte para conocer la ciencia; pero la inteligencia no es nada, si no está acompañada por las otras virtudes.  (PÉREZ: 1965, pág. 17).
En nuestra vida de estudiantes novatos siempre debemos encontrar retos fáciles y difíciles en los que debemos de superarlos para alcanzar y superar todos nuestros anhelos pero para llegar a realizar estas metas debemos de contar con la orientación de nuestro padres ya que son los únicos que nos conducen por el camino de la rectitud.  Al estar en el lugar de donde ahora estamos no fue fácil, al contrario fue difícil estar en el lugar de universitarios no lo hice solo, sino con la ayuda de mi familia y amigos, y talvez es por alguna razón, de servir a las demás personas, a mi familia y a mí nación, porque si yo no ayudo a los demás, no serviría de nada estar en este mundo.  Y yo sé que estoy aquí por un propósito, de Dios y de mi familia que están siempre apoyándome y orgullosos de mí, que creen que voy a contribuir con mi país y conmigo mismo.  “Que puedas enorgullecerte de haber entregado lo mejor de ti, tu pensamientos y tu corazón”.  (PÉREZ: 1965, pág. 20).
Todas las personas desde que nacemos somos como presos, que hasta el colegio no conocemos la realidad del mundo exterior porque nos meten ideas que posiblemente son ilusiones que nos meten a la cabeza y no entendemos la verdadera realidad la vida, hasta que llegamos a la universidad donde comprendemos mucha cosas que no entendíamos, aprendemos a valorar a nuestra familia y a nosotros mismos, a valernos por nosotros porque ya vivimos solos, y así aprendemos nuevas cosas, que después queremos darlas a conocer a los demás para compartirles lo que uno ha vivido, para enseñarle de los errores que se cometen y entiendan lo difícil que es salir del hogar.  Pero para llegar hacer esto debí de dejarlo todo, inclusive mi familia, amigos y mi ciudad, con la esperanza de convertir la universidad en un hogar y un templo de saberes que contribuya con mi instrucción académica.  “Vienes a este hogar, taller y templo que se llama Universidad”.  (PÉREZ: 1965, pág. 15).
Al estar en la universidad me voy a encontrar con buenos y malos maestros, cada uno con sus distintos métodos de enseñanza, pero de lo que sí estoy seguro es de ellos voy a aprender mucho, que me ayudará a defenderme y enfrentarme al mundo con lo que he ido adquiriendo de sabiduría.  Aquí entregaré por completo toda mi responsabilidad y dedicación para el aprendizaje de conocimientos, dejaré todo lo más preciado para mí, que es mi juventud, los mejores años de vida de una persona en donde más se los disfruta al máximo.  “Pasarás aquí unos pocos años de tu vida”.  (PÉREZ: 1965, pág. 18).   
En este templo de saberes comenzaré otra vida donde encontraré nuevos amigos, y nuevos padres que son los maestros que nos ayudarán a guiarnos y empaparnos de sus conocimientos, prácticas y experiencias, que nos conducirán por el camino recto de la vida para el beneficio de la nación y de nuestra familia.  Llegaremos a ser buenos profesionales, amantes de nuestra vocación con la forma de interactuar con las demás personas y de la educación que uno recibe, además ya no estamos en un mundo donde memorizar textos o usar materiales es lo que importa para ser alguien en la vida, ahora necesitamos razonar y pensar en cómo ayudar a las demás personas en sus problemas, que es lo que más se está perdiendo en la actualidad.  “Taller, porque alumnos y maestros tenemos una tarea compleja: la de aprender los conocimientos científicos, y en esta tarea el maestro aporta sus experiencias”.  (PÉREZ: 1965, pág. 16).            
Llegaremos a ser buenos profesionales, amantes de nuestra vocación con la forma de interactuar con las demás personas y de la educación que uno recibe, además ya no estamos en un mundo donde memorizar textos o usar materiales es lo que importa para ser alguien en la vida, ahora necesitamos razonar y pensar en cómo ayudar a las demás personas en sus problemas, que es lo que más se está perdiendo en la actualidad.  Con el anhelo de llegar a cada una de nuestras profesiones para poner en práctica todo nuestro conocimiento y virtudes adquiridas por los docentes, poniendo todo el amor a lo que somos y seremos ya que vamos a servir a los demás poniendo lo más principal que es el respeto y el afecto a lo que hacemos, para dejar aunque sea un granito de arena en cada persona y de hacerla feliz, porque la alegría y el agradecimiento de una persona es la mejor paga que uno puede recibir y uno se siente que está ejerciendo, cumpliendo, y haciendo lo que a uno más nos gusta de la profesión que elegimos.  “Hombres, es decir, seres que pongan su dignidad, su libertad, su amor a la Patria y a la Humanidad”.  (PÉREZ: 1965, pág. 19).         

Bibliografía.

PÉREZ, Alfredo, “La universidad y la patria”, Editorial universitario, Ecuador, 1965.






 CARTA N° 3

Tema: Carta a los estudiantes novatos.


Estimado Alfredo Pérez Guerrero:

En la carta que usted ha escrito a los jóvenes novatos transmite un gran sentido de motivación por lo que brinda más confianza hacia los novatos y así poder mejorar nuestros aspectos y poder llegar a ser buenas personas.  Su contexto representa un gran enardecimiento a nosotros como jóvenes que queremos sobresalir en nuestra vida y no quedarnos atrás, para comenzar un nuevo mundo de conocimiento y virtud, aprendiendo nuevos conocimientos, descubrir e investigar nuevas cosas y retos para alcanzar metas muy difíciles.
Para esto, para todo esto que, como ves, rebasa el simple aprendizaje de una profesión útil para triunfar o tener éxito en la vida, se requieren elevadas virtudes de inteligencia, de rectitud moral, de abnegación, de nobleza. La inteligencia, por sí sola, quizá pueda servirte para conocer la ciencia; pero la inteligencia no es nada, si no está acompañada por las otras virtudes. (PÉREZ: 1965, pág. 17).
En nuestra vida de estudiantes novatos siempre debemos encontrar retos fáciles y difíciles en los que debemos de superarlos para alcanzar y superar todos nuestros anhelos pero para llegar a realizar estas metas debemos de contar con la orientación de nuestro padres ya que son los únicos que nos conducen por el camino de la rectitud.  “Los únicos que pueden guiar a sus hijos son sus padres”.  (DOIN: 2012, tiempo 2:00:01).  
Al estar en el lugar de donde ahora estamos no fue fácil, al contrario fue difícil estar en el lugar de universitarios el llegar aquí no lo hice solo sino con la ayuda de mi familia y amigos, y es por alguna razón, de servir a las demás personas, a mi familia y a mí nación, porque si yo no ayudo a los demás, no serviría de nada estar en este mundo.  “La educación es tan compleja que uno solo no lo puede hacer, es un trabajo en equipo”.  (DOIN: 2012, tiempo 00:55:00)       
Todas las personas desde que nacemos somos como presos, que hasta el colegio no conocemos la realidad del mundo exterior porque nos meten ideas que posiblemente son ilusiones que nos meten a la cabeza y no entendemos la verdadera realidad la vida, hasta que llegamos a la universidad donde comprendemos mucha cosas que no entendíamos, aprendemos a valorar a nuestra familia y a nosotros mismos, a valernos por nosotros porque ya vivimos solos, y así aprendemos nuevas cosas, que después queremos darlas a conocer a los demás para compartirles lo que uno ha vivido, para enseñarle de los errores que se cometen y entiendan lo difícil que es salir del hogar.
Uno de los prisionero era liberado y se le permitía ver la realidad entera fuera de la caverna , que tanto tiempo le tomaría acostumbrarse al exterior después de toda una vida de encierro, posiblemente su reacción sería un profundo temor a la realidad, podría entender que era un árbol, el mar, el sol, asumamos que este hombre pudo ver la realidad tal cual es y entender el gran engaño que era la caverna, el profesor nos explicó brevemente las interpretaciones del mito con relación al conocimiento , la ilusión y la realidad, y como posiblemente estemos dentro de una gran caverna que a su vez está dentro de otra, pero no cabe duda de la necesidad de ese hombre libre de regresar y compartirle al mundo lo que había visto.  (DOIN: 2012, tiempo 00:01:32).
Y yo sé que estoy aquí por un propósito, de Dios y de mi familia que están siempre apoyándome y orgullosos de mí, que creen que voy a contribuir con mi país y conmigo mismo. Pero para llegar hacer esto debí de dejarlo todo, inclusive mi familia, amigos y mi ciudad, con la esperanza de convertir la universidad en un hogar y un templo de saberes que contribuya con mi instrucción académica.  “Que puedas enorgullecerte de haber entregado lo mejor de ti, tu pensamientos y tu corazón”.  (PÉREZ: 1965, pág. 20).
Al estar en la universidad me voy a encontrar con buenos y malos maestros, cada uno con sus distintos métodos de enseñanza, pero de lo que sí estoy seguro es de ellos voy a aprender mucho, que me ayudará a defenderme y enfrentarme al mundo con lo que he ido adquiriendo de sabiduría de vida transcurrida.  “Vienes a este hogar, taller y templo que se llama Universidad”.  (PÉREZ: 1965, pág. 15).
Aquí entregaré por completo toda mi responsabilidad y dedicación para el aprendizaje de conocimientos, dejaré todo lo más preciado para mí, que es mi juventud, los mejores años de vida de una persona en donde más se los disfruta al máximo, pero sé que para después todo este sacrificio vendrá la recompensa y la felicidad.  “Pasarás aquí unos pocos años de tu vida”.  (PÉREZ: 1965, pág. 18).        
En este templo de saberes comenzaré otra vida donde encontraré nuevos amigos, y nuevos padres que son los maestros que nos ayudarán a guiarnos y empaparnos de sus conocimientos, prácticas y experiencias, que nos conducirán por el camino recto de la vida para el beneficio de la nación y de nuestra familia.  “Taller, porque alumnos y maestros tenemos una tarea compleja: la de aprender los conocimientos científicos, y en esta tarea el maestro aporta sus experiencias”.  (PÉREZ: 1965, pág. 16).
Llegaremos a ser buenos profesionales, amantes de nuestra vocación con la forma de interactuar con las demás personas y de la educación que uno recibe, además ya no estamos en un mundo donde memorizar textos o usar materiales es lo que importa para ser alguien en la vida, ahora necesitamos razonar y pensar en cómo ayudar a las demás personas en sus problemas, que es lo que más se está perdiendo en la actualidad.  “La clave no está en los materiales, los recursos, las metodologías, los contenidos o los currículos o planificaciones, sino en la forma en la relación entre las personas y su forma de ver la educación”.  (DOIN: 2012, tiempo 1:48:41).        
Con el anhelo de llegar a cada una de nuestras profesiones para poner en práctica todo nuestro conocimiento y virtudes adquiridas por los docentes, poniendo todo el amor a lo que somos y seremos ya que vamos a servir a los demás poniendo lo más principal que es el respeto y el afecto a lo que hacemos.  “Donde hay amor hay respeto”.  (DOIN: 2012, tiempo 1:56:15).
Nos hacemos profesionales porque queremos dejar aunque sea un granito de arena en cada persona y de hacerla feliz, porque la alegría y el agradecimiento de una persona es la mejor paga que uno puede recibir y uno se siente que está ejerciendo, cumpliendo, y haciendo lo que a uno más nos gusta de la profesión que elegimos.  “Hombres, es decir, seres que pongan su dignidad, su libertad, su amor a la Patria y a la Humanidad”.  (PÉREZ: 1965, pág. 19).         
En la actualidad el sistema de educación es el mismo, lo único que ha cambiado es lo difícil de entrar a una institución pública. La educación se mantiene para formar profesionales para que la nación no decaiga sino que tenga un nivel medio y que no se pierda la cultura, lo que ayuda a conservar la estructura actual de la sociedad, lo malo de esto es que la civilización no avanza a un buen nivel y nos estamos quedando en cultura y tecnología.  “La educación sigue siendo lo mismo, una herramienta para formar trabajadores útiles al sistema, y una herramienta útil que la cultura permanezca siempre igual y siempre se repita”.  (DOIN: 2012, tiempo 00:19:18).

Bibliografía.
       PÉREZ, Alfredo, “La universidad y la patria”, Editorial universitario, Ecuador, 1965.

Videografía.
       DOIN, German, (2012), “La educación prohibida”, [Video], Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=1RBBVL1Sah0 .




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